El mantenimiento

Mantenimientos

En las operaciones de mantenimiento, el preventivo es el destinado a la conservación de equipos o instalaciones mediante realización de revisión y reparación que garanticen su buen funcionamiento y fiabilidad. El mantenimiento preventivo se realiza en equipos o instalaciones en condiciones de funcionamiento, por lo contrario el mantenimiento correctivo es el que repara o pone en condiciones de funcionamiento aquellos que dejaron de funcionar o están dañados.

El primer objetivo del mantenimiento es evitar o mitigar las consecuencias de los fallos de los equipos o instalaciones, logrando prevenir las incidencias antes de que estas ocurran. Las tareas de mantenimiento preventivo pueden incluir acciones como cambio de piezas desgastadas, cambios de aceites y lubricantes, impermeabilizaciones, pintura en general etc.

Tipos de mantenimiento

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El mantenimiento preventivo se puede realizar según distintos criterios:

El mantenimiento programado, donde las revisiones se realizan por tiempo, kilometraje, horas de funcionamiento, etc. Así si ponemos por ejemplo una bomba de agua, y determinamos un mantenimiento programado, se deben checar los empaques, los bujes que no goteen, y se debe de dar el mantenimiento en un tiempo máximo de 6 meses a 1 año.

El mantenimiento predictivo, trata de determinar el momento en el cual se deben efectuar las reparaciones mediante un seguimiento que determine el periodo máximo de utilización antes de ser reparado.

El mantenimiento de oportunidad es el que se realiza aprovechando los periodos de no utilización, evitando de este modo parar los equipos o las instalaciones cuando están en uso.

El mantenimiento correctivo es el que se debe realizar cuando ha fallado nuestro equipo o cuando se llegan a presentar problemas de humedades o problemas estructurales.

El mantenimiento inmediato, es el que se requiere cuando nuestra instalación se está deteriorando o no está cumpliendo con los requerimientos de servicio y está deteniendo las actividades diarias de nuestra instalación.

El mantenimiento diferido, trata de determinar cuáles son los mejores momentos para detener las actividades y poder hacer los trabajos requeridos.

En la vida útil de cualquier tipo de construcción, ya sea la destinada a vivienda o comercio, ya sea de una sola planta o una propiedad horizontal o vertical, por su propio uso, paso del tiempo, agentes externos y accidentes ocasionales, sus elementos sufren una degradación que no es, en muchas ocasiones, apreciada por el propietario de la misma.

En líneas generales, podemos sostener que una construcción en buen estado debe ser:

a) Seguro

La construcción nos proporciona seguridad, pero los edificios, a medida que van envejeciendo presentan peligros: el simple accidente doméstico, el escape de gas, la descarga eléctrica o el desprendimiento de una parte de la fachada, teniendo la construcción en buen estado eliminamos los peligros y aumentamos nuestra seguridad.

b) Durable y económico

Si la construcción está en buen estado dura más, envejece más dignamente y podemos disfrutarlo muchos más años. Al mismo tiempo, con un mantenimiento periódico, evitamos los fuertes gastos que hemos de efectuar si, de repente, es necesario hacer reparaciones importantes originadas por un pequeño problema que se ha ido agravando con el tiempo.

c) Ecológico

El aislamiento térmico y el buen funcionamiento de las instalaciones (electricidad, gas, calefacción, aire acondicionado, etc.) permiten un importante ahorro energético. Cuando los aparatos funcionan bien, no gastamos más energía de la cuenta y respetamos el medio ambiente. Un departamento en buen estado es más ecológico.

d) Confortable

Podemos disfrutar de una construcción con las máximas prestaciones de todas sus partes e instalaciones. Podemos conseguir un nivel óptimo de confort con una temperatura y humedad adecuadas, un buen aislamiento de los sonidos y una óptima iluminación y ventilación. Una construcción en buen estado nos proporciona calidad de vida.

e) Agradable

Una construcción en buen estado tiene mejor aspecto, y hace más agradables las calles de nuestra ciudad.

Nuestros edificios son complejos. Se han construido para dar respuesta a las necesidades de la vida diaria y construidos según la reglas del arte de la construcción. Cada parte tiene una misión específica y debe cumplirla siempre.

1.- La estructura

Aguanta el peso del Edificio. Tiene elementos horizontales (vigas y forjados), verticales (pilares y muros de carga o paredes maestras) y enterrados (cimientos). Los forjados y vigas aguantan su propio peso, el de los tabiques, pavimentos, muebles y personas. Los pilares o las paredes de carga aguantan los forjados y llevan los pesos a los cimentos, y de ahí al terreno.

2.-Las fachadas

Nos protegen del calor, el frío, el viento, la lluvia y los ruidos. Proporcionan intimidad, y a la vez nos relacionan con el exterior mediante las ventanas y los balcones.

3.- La cubierta

Al igual que la fachada protege de los agentes atmosféricos y aísla de las temperaturas extremas. Existen dos tipos de cubierta: las planas o azoteas, y las inclinadas o tejados.

4.- Las paredes interiores

Dividen las plantas del edificio en diferentes espacios y funciones. Las paredes que sólo tienen función divisoria se llaman muros divisorios. En cambio, las que aguantan peso se llaman muros de carga.

5.- Las Instalaciones

Son el equipamiento y maquinaria que introduce la energía, el gas y el agua dentro del edificio y la distribuye.